Sueño Cumplido
Pese a que mi cuerpo está más cercano al de un jugador de ajedrez que al de un atleta, hace unos meses empecé a entrenarme para correr un maratón y, como siempre consigo lo que me propongo, logré completar los 42,195 metros, que separan la salida de la línea de meta Desde entonces, me apodan Lo Puto Keniata.
